Transacciones financieras

Escenario potencial

Usted está participando en una licitación para un contrato gubernamental de gran envergadura en un ambiente altamente competitivo. Su empresa necesita desesperadamente hacerse a este contrato para así alcanzar su objetivo de ingresos del año. Perder el trato probablemente también resultaría en una remuneración individual menor. Por miedo a tales impactos, su ejecutivo de ventas se dirige a un miembro sénior del comité de adquisiciones, ofreciéndole una gran suma de dinero para así asegurar la contratación para su empresa.

I. Comprendiendo el riesgo

 
 
  • En términos simples, hay lugar a un soborno cuando un empleado da, ofrece o incluso simplemente promete una ventaja excesiva como inducción para un comportamiento inapropiado. Por ejemplo, su manager de ventas podría entregar un regalo costoso a un servidor público para ayudar a asegurarse un contrato importante.
  • Un soborno también ocurre cuando un empleado solicita o acepta una ventaja excesiva por un comportamiento inapropiado. Por ejemplo, su manager de compras podría aceptar un pago oculto en dinero en efectivo por parte de un proveedor a cambio de un tratamiento favorable en una licitación mayor.
  • Una ventaja excesiva como esta podría bien ser de tipo financiero (dinero en efectivo o una consignación bancaria) o de tipo no-financiero (por ejemplo un regalo o viaje).
  • Dada la paulatina sensibilización sobre lo ilegal de la corrupción, de forma creciente beneficios “amables”, como regalos, hospitalidad o donaciones, han ido reemplazando ventajas de tipo financiero.
  • Sin embargo, en economías basadas en transacciones de dinero en efectivo, el riesgo de ventajas financieras permanece intacto.

II. Reconociendo retos prácticos

 
 
  • Pese al creciente rechazo, todavía existe entre algunos empleados la percepción de que la corrupción ofrece oportunidades a mediano y largo plazo, o similares para llevar a cabo negocios.
  • Incluso las políticas anti-corrupción claras, visibles y asequibles podrían ser insuficientes para disuadir a empleados de participar en sobornos por motivos varios, incluyendo:
  1. La cuantía del pago requerido es percibido como menor comparado con la contraprestación que pueda ser recibida (por ejemplo un valor de contrato);
  2. La remuneración individual del empleado podría estar vinculada al hacerse al contrato (por ejemplo bonos por concepto de ventas);
  3. Las oportunidades de licitación en el mercado al que se apunta podrían ser infrecuentes y de gran valor. La percepción de que “todo el mundo lo está haciendo” puede prevalecer.

III. Mitigando el riesgo

 
 

Una política empresarial clara, visible y asequible para prohibir todas las formas de soborno tiene que ser la fundación de un programa anticorrupción. Una tal política tiene que estar basada en el entendimiento del perfil de riesgo en particular al que se ve abocada una empresa.
Adicionalmente, algunas salvaguardas prácticas para mitigar el riesgo de transacciones financieras usadas de forma malintencionada para conceder sobornos incluyen:

  • Aplicar el “principio de los cuatro ojos” (es decir, la aprobación de al menos dos empleados es un requisito) a la hora de aprobar transacciones financieras críticas, tales como compensaciones para agentes

Casos de entrenamiento

Un cliente exige una “cuota de cierre” a último minuto para cerrar un trato el cual es demasiado tarde para perderlo [RESIST, Escenario 6]

Un proveedor ofrece un soborno a un manager de contratos para hacer la vista gorda “por si acaso” o por bienes o servicios inferiores [RESIST, Escenario 20]

Un representante de clientes exige una cuota que no había sido acordada con anterioridad como condición para hacer un ajuste al contrato [RESIST, Escenario 21]

Lecturas recomendadas

“How To Bribe – A Typology Of Bribe-Paying And How To Stop It”, Sección 1.1

"RESIST: Resisting Extortion and Solicitation in International Transactions"